PARA QUE GANE LA VIDA (*)
Buenos
Aires, 20 de mayo (por Víctor De Gennaro (**), ANC-Utpba).-
Todos los días pulseamos con la muerte y la batalla es a
todo o nada, no hay empate, no hay negocio. Por eso hoy salimos
a celebrar la vida.
Por
eso cuando tratan de que sólo sobrevivamos y optemos solamente
por el mal menor, no nos conformamos, y salimos a vivir.
Claro
que hay que valorar la sobrevivencia. A un genocidio lo más
importante es sobrevivirlo. Como dicen nuestros hermanos, habitantes
originarios de estas tierras desde hace diez mil años, es
tiempo de Pachacutik, tiempo de liberación. No hay tiempo
que perder, la tierra está en peligro, nuestros hijos también.
Tal
vez faltarían más cosas, pero no podemos esperar,
el camino nos irá fortaleciendo. Aun con nuestras incertidumbres
a cuestas, hoy es tiempo de vivir.
Por
eso salimos a mostrar y a mostrarnos nuestro poder, a alumbrar nuestro
debate, porque no es hora de especular.
Es
preferible tener muchas voces, antes que no tener voz. Necesitamos
hablar, pero también escucharnos. Lo diferente es lo que
nos complementa, la verdad colectiva, y nos empuja al cambio.
Cuando
lo distinto es utilizado como excusa para fracturarnos o dividirnos,
termina ganando la ideología de los que mandan, no la nuestra.
Cambiarnos a nosotros mismos para cambiar el mundo.
El
año pasado, cuando concluía la marcha de Los Chicos
del Pueblo hacia Plaza de Mayo, comenzó a llover torrencialmente.
Se aguaba la fiesta. En ese momento, muchos dudamos, pero ellos
no. Arrancaron en La Matanza a fuerza de canto y fe y, aunque seguía
lloviendo, ellos siguieron. A la altura del Parque Rivadavia, el
cielo se abrió. Entonces entendí: ellos sabían
que podían cambiar el mundo, porque se habían cambiado
a sí mismos.
En
el futuro de esos pibes había una cruz que los condenaba
a la droga, la cárcel, la prostitución o la muerte
por gatillo fácil. Y lo cambiaron.
Claro
que encontraron almas dulces como las de Alberto, Norma y tantos
otros que abrieron sus corazones. Tuvieron que enfrentarse a ellos
mismos, a su impotencia, sus dudas y temores. Pero el amor siempre
vence y la voluntad se manifiesta.
Mostrar
nuestra fuerza
Los
trabajadores aprendimos que la unión y la solidaridad son
necesarias porque devienen en organización, imprescindible
para derrotar definitivamente a este sistema perverso, capaz de
inventar el hambre en un país hecho de pan.
Para
elaborar y explicitar una estrategia de poder debemos conocer y
amar nuestra propia fuerza. Es necesario ver el poder cotidiano
de nuestra gente para vencer cada día a la muerte. Allí
radica nuestra fuerza, nuestra esperanza, por eso nos la ocultan.
Todos
los días tratan de convencernos de que cuando perdemos, perdemos.
Y cuando ganamos, también perdemos.
Por
eso tenemos que mostrarnos las ganadas... y también las empatadas.
También
habrá que enfrentar las perdidas, pero para conocerlas hasta
amarlas y aprender de las derrotas. No como pretenden ellos, que
nos las refriegan en las narices para humillarnos.
La
vida le gana a la muerte
Miles
de compañeras y compañeros de los barrios, desde sus
comedores, copas de leche, o en las escuelas, le ganan a la muerte
por desnutrición de nuestros pibes. Y esa es una gran victoria,
como define Omar de la Casita "Trabajar para arrebatarle pibes
al sistema es construir poder."
También
luchamos por conservar el trabajo; evitar la entrega, reafirmando
nuestra soberanía y enfrentando la represión para
construir la democracia.
En
esas luchas de todos los días, debemos reconocernos para
saber que podemos, que no estamos solos, ni aislados.
En
todos lados y al mismo tiempo, damos la lucha. Son ellos o nosotros.
Es esa mística que campeaba en los corazones de los que cantábamos
en el último congreso de Mar del Plata: "queremos un
movimiento de liberación".
Esos
9.000 militantes que abrazamos la esperanza en diciembre pasado.
Y por eso, más que nunca es necesario debatir sin miedos
lo que cada uno de nosotros cree, porque nos necesitamos todos,
para vencerlos. Pero, además, porque la felicidad sólo
es con todos, o no es.
Sabemos
el para qué, discutamos el cómo
Tenemos
derecho a dudar de nuestras construcciones y prioridades, pero no
de nuestras certezas. Podemos discutir si es mejor un frente o un
partido; si hay que recuperar este estado o construir otro; el nombre
de la nueva sociedad. Lo que no podemos es negar nuestros valores,
nuestra historia, nuestra identidad y nuestras raíces. Por
el contrario, debemos reafirmarlas orgullosamente, porque desde
ellas vemos, imaginamos y construimos nuestra utopía.
En
esto no transamos, no aceptamos que el hombre es el lobo del hombre,
ni su explotación como destino humano. Por eso decimos que
con este sistema, nada. Somos hijos de otra historia, esa que escribieron
nuestros antepasados anarquistas, socialistas y comunistas que lucharon
en la Patagonia Rebelde o gestaron la rebelión de los inquilinos
en aquel Buenos Aires de antaño; o aquellos que expresaron
la patria sublevada que parió el 17 de Octubre.
Son
nuestro patrimonio las conquistas laborales y sociales del peronismo;
y los años de resistencia: Felipe Vallese, Atilio López,
Agustín Tosco, Atilio Santillán e Isauro Arancibia;
el "Correntinazo", el "Rosariazo" y el "Cordobazo";
la CGT de los Argentinos, la CGT Brasil, la lucha contra la dictadura,
los programas de Huerta Grande, La Falda, 1º de mayo, los 26
puntos. Tantos hechos y personajes donde abrevar y de los que podemos
enorgullecernos.
El
futuro está en conocer nuestro pasado y en protagonizar nuestro
presente. Esa es nuestra verdad, la que se debate y construye con
millones. Esa que nos permite construir la sociedad con todos. Cambiando
nosotros y también el mundo que nos rodea.
Sabemos
que no sólo somos portadores de la identidad de clase trabajadora,
también nos determina y enriquece la identidad nacional y
latinoamericana.
Especialmente
este último 15 de febrero: cuando nos movilizamos en todo
el mundo -por primera vez en décadas- contra la masacre genocida
del pueblo iraquí, sentí también que empezaba
a estar en juego la identidad humana.
Convocados
por voluntad propia a construir un nuevo movimiento cultural, político,
social para resolver los problemas de nuestro pueblo, despojémonos
del autoritarismo que nos retrasa. Y, como dicen los pibes en su
canción, gritemos "queremos vivir" y salgamos a
hacer el camino gozando... para que gane la vida (ANC-Utpba).
(*)
Publicado por el Periódico CTA, N° 1, segunda quincena
de mayo de 2003.
(**) Secretario General de la Central de los Trabajadores Argentinos
(CTA)
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DE
AQUEL PEQUEÑO ENCANTO DE LA BURGUESÍA A ESTE PRESENTE
DE TIERRA ARRASADA (*)
Buenos
Aires, 20 de mayo (por Juan Carlos Camaño (**), ANC-Utpba).-
La velocidad con que se reproduce el salvajismo capitalista vuelve
ingenuas las manifestaciones de un tipo de intelectual que, con
tono "democrático" un poco fuera de época,
reclama -a diestra y siniestra- la plena vigencia de la libertad
de expresión, en un mundo gobernado por dictaduras económicas
y financieras de neto corte gangsteril.
La
reciente invasión a Irak explica -en clave de carnicería
humana- de qué se trata la globalización neoliberal
de un imperialismo sin retorno, donde la democracia, desoye a miles
de millones de personas en sus pronunciamientos contra la guerra
y los guerreristas. Ni democracia, ni libertad. Misiles para conquistar
y represión para acallar las demandas de pan, trabajo, educación,
salud y vivienda.
El
gran dilema que sigue sin resolverse, por imposible, es el de pretender
hacer compatible la democracia con el capitalismo. La invasión
a Irak rechaza de plano la empalagosa fraseología democratista
tendiente a hacer creer a millones de seres humanos que la realidad
es un interminable espectáculo de ficción y no eso
que miles de millones de personas padecen cada día: hambre,
miseria, desempleo, violencia.
En
el presente Orden Global, sucesión de genocidios por distintas
vías, democracia y libertad de expresión obedecen
a las necesidades del poder real. De ahí el patetismo del
intelectual iluso, alzando su voz en reclamo de libertad y democracia
como si el mundo estuviera detenido en una foto de los años
"dorados" del Estado Benefactor. Atraso. Puro atraso.
Voces de otros tiempos, que denotan una evidente burocratización
intelectual y una indisimulable cobardía. Expresiones de
cuando, por citar un ejemplo, diversas manifestaciones del arte
aludían al pequeño encanto de la burguesía.
Tiempos idos y arrasados por el propio capitalismo en su fase imperialista-criminal.
En el capitalismo, libertad de expresión y democracia nunca
estuvieron atadas a otro "destino" que no fuera el de
los intereses de sus clases dominantes. ¿Qué es, entonces,
la libertad de expresión? ¿De qué libertad
hablamos?
La
libertad de expresión y la democracia no tienen carácter
supremo en estado puro, en una esfera abstracta y por fuera de la
lucha ideológica, de la lucha política, de la lucha
de clases, de la lucha de intereses. Por lo que es de cómplices
con la criminalidad del sistema, pretender colocar por fuera o por
encima de la confrontación de intereses entre las clases,
los principios filosóficos e ideológicos de los sectores
dominantes. Así como es de necios e ignorantes, procurar
mantener lejos del fuego cruzado de la actual guerra intercapitalista
las "libertades" usadas según la conveniencia de
los que se enfrentan por la conquista de recursos estratégicos
y espacios territoriales.
¿De
qué libertad de expresión se habla cuando miles de
millones de personas en este mundo son apenas carne en tránsito
hacia el matadero de la marginación y la muerte? En la democracia
neoliberal-imperialista los gobiernos pasan y las burocracias del
poder real quedan: constituidas por décadas y décadas
en dictaduras económicas, políticas y culturales.
A punto tal, que eso que se denomina sufragio universal no es más
que una apariencia de libertad y democracia, cuando los "representantes
del pueblo" quedan como rehenes de los organismos económicos
y financieros internacionales, expresión acabada de la actual
dictadura global depredadora y mafiosa. Así el ejercicio
de libre expresión no pasa de ser una formalidad insultante,
que niega la libertad y la democracia y profundiza la dominación.
Ni más, ni menos (ANC-Utpba).
(*)
Publicado por el Periódico CTA, N° 1, segunda quincena
de mayo de 2003.
(**) Secretario General de la Utpba y de la Felap. Miembro de la
Mesa Nacional de la CTA
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PRESENTAN
EL LIBRO "LA INVASIÓN A IRAQ: GUERRA GLOBAL Y RESISTENCIA"
Buenos
Aires, 20 de mayo (ANC-Utpba).- El libro "La invasión
a Iraq: guerra global y resistencia", de los periodistas Stella
Calloni y Víctor Ego Ducrot, será presentado mañana,
miércoles 21, a las 19, durante una charla que se realizará
en el Auditorio Gregorio Selser del Centro de Capacitación
y Comunicación de la Unión de Trabajadores de Prensa
de Buenos Aires (Utpba), Alsina 779, Ciudad de Buenos Aires
La
actividad está convocada por la Utpba y Editorial Desde la
Gente, del Instituto Movilizador de Fondos Cooperativos.
Calloni
y Ego Ducrot estarán acompañados en la presentación
por el Premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel, autor
del prólogo del libro, y por el editor Mario José
Grabivker
"La
invasión a Iraq: guerra global y resistencia" es un
libro de urgencia, que fue realizado y editado al calor de los acontecimientos
y donde sus autores buscan desentrañar la motivaciones profundas
y reales de la agresión estadounidense a Iraq.
Sobre
esta invasión habrá mucho más que decir, y
también sobre las que se libraron recientemente, como la
de Afganistán, absolutamente violatorias de todas las normas
y de todos los derechos humanos.
Stella
Calloni y Víctor Ego Ducrot intentaron sistematizar una información
que permitiera ver los intereses que se movieron detrás de
esa saga de muerte, las razones de la sin razón de un imperio
en el límite de su impunidad.
El
trabajo revisa las verdaderas tramas de la invasión a Iraq,
de una guerra global de carácter imperial que el gobierno
de Estados Unidos ha lanzado contra el Tercer Mundo, y de la heroica
resistencia iraquí.
El
libro señala los vericuetos económicos, políticos
y estratégicos de esa matanza que no fue otra cosa que un
crimen de lesa humanidad, y también alerta sobre el tablero
internacional inmediato que Washington, con la anuencia silenciosa
del conjunto de los países centrales, pretende manejar a
su antojo (ANC-Utpba).
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